"-¿De qué tierra es vuesa merced, señor gentilhombre, y para adónde bueno camina?
-Mi tierra, señor caballero -respondió el preguntado-, no la sé, ni para dónde camino, tampoco."
Durante estas fechas que ya terminan todo quisqui suele hacer balance. Pues no voy a ser menos y me voy a aplicar con mis canciones de 2008. En primer lugar debo decir que no ha sido un año especialmente musical, aunque han aparecido algunas novedades que me gustaría citar. Depedro ya me sedujo antes, pero se ha ido repitiendo a diario, sobre todo dos canciones: Como el viento y La memoria que pueden ustedes saborear en esta actuación televisiva:
Por otro lado pueden surgir discrepancias domésticas entre si es mejor Vetusta Morla o Adriana Calcanhotto. Los primeros son unos jóvenes españoles que lo hacen bastante bien, tienen frescura y desparpajo, algo de lo que suele adolecer la mayoría de lo que surge en los nuevos mercados musicales, la verdad; vean el video de Un día en el mundo y juzguen por ustedes mismos:
En la discusión, yo me decanto por Adriana Calcanhotto, cantante y compositora brasileña que pudimos disfrutar en directo allá por noviembre. Três es una canción original de Marina Lima, pero esta versión es la que me sulibeya:
Carmen París canta cada vez mejor. Su último disco no me parece redondo, pero tiene unas cuantas piezas que conviene degustar despacio. La que les presento aquí es una canción con muchos tintes para ser un número destacado en las listas comerciales, pero no circula por ahí la savia nueva de las radiofórmulas. Se titula El caramelo y el video bollywoodiano le da una gracia a la canción que la mejora:
Pero la canción del año, sin duda, es Pequeño paria de Daniel Melingo. Viene de 2007, pero ha sido en el año pasado cuando la he escuchado y me ha encantado. "Oración para un niño criado en soledad; que muere sin haber conocido caricias ni besos. Que nunca recibió amor." Así reza la presentación que Melingo hace en el libreto del disco "Maldito tango". No he encontrado videos con un sonido digno así que dejo lo que hay en youtube y, más abajo, un enlace donde se puede escuchar la grabación original.
También han sacado disco Paolo Conte, Vinicio Capossela, Lenine... pero no los tengo trabajados.
En cuanto a la música anglosajona me quedo con antigüedades como Let down de Radiohead
y con algunas de ese raro disco, un poco más actual, de Nick Cave: Grinderman. Por ejemplo con esta:
Para terminar quisiera mencionar el nuevo disco de Mayte Martín, esa gran cantaora que es capaz de emocionar al más pintao. De fuego y de agua es una colección de canciones y cantes grabada junto a las pianistas y hermanas Labèque. En ella podemos encontrar joyas como la ya famosa Vidalita que la Martín canta a lo grande. Aquí va, como sugerencia para el año que comienza, esa misma pieza interpretada en directo y con acompañamiento de guitarra:
Decir a estas alturas que tenemos unos políticos de dudosa catadura moral es redundar en exceso. Decir que son reflejo de nuestra sociedad quizás pueda molestar a alguien, pero me da igual. No se puede estar todo el día pensando en ser un buen ciudadano cuando ni tan siquiera los gobernantes creen que lo sea.A golpe de lunes vacacional recibo en el buzón la siguiente carta.
Es cierto que los funcionarios interinos de la Comunidad de Madrid tenemos un servicio sanitario privado ofrecido de forma gratuita por una institución llamada UPAM. Desde el primer momento en que fui informado de ello me mostré en desacuerdo, pero se me dijo que tenía la obligación de acudir a los médicos privados que venían en el catálogo.Ahora me encuentro con que, por fin, desaparece dicho servicio. Me da igual que sea el Gobierno de España o el de la Comunidad de Madrid el que me prive de él (los dos son parte del Estado). Lo que me fastidia es que el Consejero de Presidencia, Justicia e Interior me envíe una carta en la que sólo observo un claro tono electoralista y una falta de respeto hacia los trabajadores que clama al cielo: ese tuteo me indica que me quiere llevar a su terreno, resulta de una desfachatez indigna de un cargo público; yo no soy camarada de ese señor, ni tan siquiera lo conozco como para que me trate de tú como si yo fuera a comulgar con sus ruedas de molino.En resumen: este tipo de detalles me repiten más que las croquetas del comedor universitario, me empachan. Que se vaya a la mierda este señor, coño.
Al terminar una reunión de evaluación un profesor le pide a un compañero que avise a sus alumnos de un retraso de cinco minutos. El segundo va y se lo comunica, pero se encuentra con la respuesta desvergonzada de uno de ellos –ya mayorcito, con canas en la barba- que consiste en decir de muy malas formas “ya serán quince minutos”. Pues no, no fueron ni cinco porque al salir ya entraba el otro pidiendo disculpas.
Este tipo de detalles me hacen pensar en la falta de educación de la que hacen gala muchos convecinos (que no conciudadanos) cabreados no se sabe muy bien con qué o con quién.
Hoy en día parece que todo el mundo tiene más derechos que los demás, entre otras cosas porque no creo que sepan qué es eso de los derechos. Vas al médico y siempre hay alguien cabreado con un sistema de salud que disfruta y malgasta. Vas al cole y pasa lo mismo con algún padre enfadadísimo con algún profesor porque ha puesto en su sitio a su hijo. Esto se repite hasta la saciedad en el ámbito de las colas donde cualquiera se siente con el derecho de colarse o de gritar al que le reprende su geta amablemente.
Y luego dicen que no hace falta la educación cívica; mecagüen, que va a ser que sí, y que empiecen por toda esa pléyade de maleducados que pueblan España, por esos sinvergüenzas que no son capaces ni de darse cuenta de que son uno más, con sus derechos y sus deberes.
Llevo días sin demasiadas ganas de escribir, corrigiendo exámenes como un poseso y pensando en la siguiente edición de Manuscrito. Pero hoy El Roto vuelve a hacernos reír desde las páginas de El País con su claridad y agudeza. Todo lo que se diga es poco para describir los comportamientos políticos de la "lideresa" y presidenta de la Comunidad de Madrid.
Dice Juan Goytisolo "Cuando me dan un premio, dudo de mí mismo". Yo no pienso dudar y seguiré leyéndolo. Tengo pendiente su última novela El exiliado de aquí y allá y esta puede ser una buena ocasión para sumergirme en ella.
Todavía se oye algún “espanhois de merda” en Portugal y algún que otro topicazo como el de “las portuguesas tienen bigote” en España. Tonterías aparte, es absolutamente cierto que los dos países que compartimos la península Ibérica nos parecemos demasiado y “dormimos culo con culo” como diría mi buen amigo Iván.
Hoy podemos leer unas palabras de José Saramago al respecto en una entrevista firmada por Manuel Rivas:
¿Por qué cree que es tan criticado, tanto en España como en Portugal, cuando habla de iberismo?
Es delicado tocar ese asunto porque nos lleva al campo de los instintos, de las pasiones, y ahí no nos ponemos de acuerdo. Hay patriotas que no pueden ni oír la palabra España, porque tienen esa idea, esa experiencia histórica, de que de España siempre va a venir algo malo. Portugal está ahogado. Y España también, enredada en su propia noria, con asuntos que parecen eternizarse y que no se resuelven. Pero España tiene ya una experiencia de diversidad, con las autonomías, que puede servir para llegar con serenidad a fórmulas unitarias entre los dos Estados. España y Portugal necesitan ambas una convulsión positiva. Sé que esta opinión levanta ampollas, pero lo planteo con honestidad intelectual. Contribuiría a un multilateralismo ibérico. Por supuesto, respetando las culturas y las lenguas. Se enriquecería la situación de Iberia. Y también tendría un efecto positivo en Europa.
Un buen día, por esas casualidades que rigen la vida, conocí a don Juan Pablo Mosteiro, periodista uruguayo que ahora es amigo y vecino. Nuestra amistad es de esas que se suelen tener en una gran ciudad, en las que sólo te ves una vez cada mes pero de la que suelen salir detalles y enseñanzas de muy diversa índole. Durante el último encuentro me contó que tenía un blog, crónicas tragicómicas, con el que se quita el gusanillo de su profesión. Ahora no trabaja como periodista por cuestiones diversas, sin embargo es uno de esos que ya no se leen habitualmente. El periodismo es un oficio que en nuestro país está de capa caída. Se supone que quienes los practican saben escribir, pero no encuentro demasiados que respeten la norma de nuestra lengua y que la conozcan. Juan Pablo es una excepción, como en tantas otras cosas. Leer reportajes como el que dedica a Picos de Europa es un placer que me gustaría poder disfrutar impreso en una revista o en un periódico y que espero poder ver realizado en breve. Léanlo, aunque sea en la pantalla del ordenador.
Corrían otros tiempos, como ya he dicho en alguna ocasión, cuando funcionaba "El puente azul", programa que se emitía en Radio Tentación dedicado a la música y a las palabras (lo cual es no decir nada y decirlo todo). De él formaban parte, entre otros, mis amigos Ana Contreras y Diego Costa. La primera escribía, dirigía y protagonizaba "Valeriana G. La famosa radionovela de éxito internacional", y el segundo la coprotagonizaba haciendo el papel de Victorino, su novio en la tercera edad. Ahora mi madre conoce a Ana como Valeriana y a Diego como Victorino, pero eso es otra historia. En uno de los capítulos participaron algunos amigos de Diego entre los que se encontraba uno de nuestros escritores-blogueros favoritos: Pablo Elorduy. En la sección El puente azul (audio) dejo aquel episodio que pasó a la historia de la radio por su famoso elenco de estrellas y por la célebre frase "soy yo, soy tú, no me dejas ser". Disfrútenlo.