Está pasado de moda III

. lunes, 7 de abril de 2008

Laura ha aparecido en una lista de las diez personas buenas de su empresa. Unos cuantos compañeros se han dedicado en sus ratos libres a clasificar a la gente en diferentes categorías y ella ha sido calificada como buena. A mí no me parece mal que te llamen bueno, todo lo contrario: demasiada maldad me encuentro a diario como para desdeñar a una buena mujer. Y no es que me sienta influido por el “buenismo” zapateriano, porque malos hay en el mundo que no tienen arreglo ni con buen talante ni con aspirinas, es decir, que una buena ración de cabreo y de mala hostia es necesaria para sobrevivir.

Lo curioso del caso es que la lista la han dividido por sexos: los diez hombres buenos y las diez mujeres buenas. La primera la han completado sin problemas, pero la segunda no han podido terminarla. ¿Serán más malas las mujeres que los hombres?, ¿habrá más hombres que mujeres en la empresa?, ¿quiénes han confeccionado esa lista? Vaya usted a saber.

Parece ser que no es demasiado bueno ser considerado bueno, sino que es un síntoma de que ni pinchas ni cortas, o algo así; está bien, no es malo, pero así no vas a ninguna parte. Lo apetecible es ser competitivo, cotilla, pelota, trepa, influyente… Quizás ser malvado y que se note sea lo mejor para estar bien considerado. “Homo homini lupus” dijo Plauto, y Hobbes, en el S. XVII, nos lo recordó.


2 comentarios:

elintenso dijo...

Hay que ver cómo se aburren en esa empresa. Lo de que Laura es buena creo que no hay discusión al respecto.

odradek dijo...

La bondad -y su reverso, la maldad-presuponen una ética, y ahora a la ética sólo se acude cuando es susceptible de mercantilización: ética de los negocios, consumo ético y bla bla bla.
Hay un montón de personas -más de mi pasado que de mi presente, por fortuna- a ls que me gustaría esetarles -con ademán de dedo apuntador- "lo que pasa con usted es que es mala persona". Qué alivio.

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